EL CENTRO DE LA CASA

Donde de verdad se vive

¿Por qué reformar el salón?

El salón es la estancia que más usamos y la que menos solemos reformar. Se hereda tal cual: el gotelé de siempre, el suelo que ya no pega con nada, una única lámpara en el centro del techo y una distribución pensada para una televisión de tubo. Renovarlo no va de cambiar el sofá, va de replantear cómo se usa el espacio: por dónde entra la luz, dónde se ve la tele sin reflejos, dónde cabe la mesa cuando viene gente y dónde guardar todo lo que hoy no tiene sitio. Y hay una decisión que lo cambia todo y conviene tomar con criterio: abrirlo o no a la cocina.

Todo lo que cambia un salón

¿Qué incluye nuestra reforma de salón?

Trabajamos el salón completo, o solo las partes que le hagan falta al tuyo.

Distribución y espacio

Replanteamos zonas de estar, comedor y paso, y valoramos abrir o mover tabiques para ganar amplitud.

Iluminación por capas

Luz general, puntos de lectura y luz ambiental. Es lo que más transforma un salón y lo que menos se planifica.

Suelos

Tarima, laminado o porcelánico de gran formato, con la opción de igualar el suelo con el resto de la vivienda.

Paredes y techos

Alisado y eliminación de gotelé, molduras, falsos techos con luz indirecta o paneles decorativos.

Carpintería y almacenaje

Muebles a medida, librerías y armarios que aprovechan los huecos que el mueble estándar desperdicia.

Electricidad y sonido

Nuevos puntos de luz, enchufes donde de verdad hacen falta y previsión de datos, televisión y sonido.

La duda de siempre

¿Abrir el salón a la cocina o mantenerlos separados?

La decisión que más condiciona una reforma de salón. Las dos opciones tienen sentido; depende de cómo cocináis y de cómo hacéis vida en casa.

Abierto a la cocina

Un solo espacio diáfano y luminoso.

  • LuzMucha más: la luz de las dos estancias se comparte.
  • Sensación de amplitudMáxima, sobre todo en viviendas de pocos metros.
  • ConvivenciaSe cocina acompañado y se vigila a los niños desde la cocina.
  • Olores y ruidoEl principal inconveniente: se reparten por todo el salón.
  • Cuándo convienePisos pequeños, cocina de uso ligero y vida social en casa.
Separados

Cada estancia con su función y su puerta.

  • LuzLa del propio salón; se puede mejorar con paneles de vidrio.
  • Sensación de amplitudMenor, aunque se gana con la distribución y el color.
  • ConvivenciaEl salón se mantiene ordenado aunque la cocina no lo esté.
  • Olores y ruidoContenidos: se cocina con guisos fuertes sin condicionar el salón.
  • Cuándo convieneCocina de uso intenso, o si el salón hace de zona de trabajo.

¿Dudas entre las dos? Hay soluciones intermedias muy buenas, como los paneles correderos de vidrio, que abren o cierran según el momento. Lo vemos en la visita, sin compromiso.

Antes de tirar un tabique

¿Se puede abrir cualquier pared?

Aquí conviene ir con cuidado. No todos los tabiques son iguales: los de distribución se pueden tirar sin más, pero un muro de carga sostiene el edificio y abrirlo exige un cálculo estructural y un refuerzo, además de licencia de obra mayor con proyecto técnico. En pisos, también hay que localizar bajantes y patinillos, que no se mueven de sitio por mucho que estorben. Lo primero que hacemos en la visita es identificar qué tienes delante, para no venderte una distribución que luego resulte imposible o carísima. Si tu pared es de carga, casi siempre hay alternativa: abrir un hueco con dintel reforzado en lugar de eliminar el muro entero.

Presupuesto a medida

¿Cuánto cuesta reformar un salón?

Depende sobre todo de si hay obra de por medio o solo renovación de acabados. Esto es lo que más influye:

Por eso no publicamos tarifas cerradas: cada salón es distinto y preferimos verlo antes de dar una cifra. Escríbenos o llámanos y concertamos una visita sin compromiso, con presupuesto detallado partida por partida y sin coste.

Cómo trabajamos

Nuestro proceso de reforma de salón

Un buen salón se diseña antes de comprar un solo material. Así trabajamos.

01

Visita y toma de medidas

Vemos el salón, comprobamos qué paredes son de carga y hablamos de cómo lo usáis a diario. Sin compromiso y sin coste.

02

Propuesta y presupuesto

Te proponemos distribución, iluminación y materiales con muestras reales, y recibes un presupuesto desglosado partida por partida.

03

Ejecución ordenada

Primero la obra e instalaciones, después suelos y paredes, y al final la carpintería a medida y los remates.

04

Entrega y revisión

Repasamos contigo cada detalle, comprobamos la iluminación encendida y entregamos el salón listo para estrenar.

Salones reformados: antes y después

Así se ve el cambio en una reforma de salón. Estos ejemplos ilustran el tipo de resultado que conseguimos; cuando tengamos fotos de vuestras obras, las añadiremos aquí.

Preguntas frecuentes sobre reformas de salón

Resolvemos las dudas más habituales antes de empezar. Si te queda alguna, escríbenos y te ayudamos sin compromiso.

Depende de los metros, de si hay que tocar tabiques y del suelo y la carpintería que elijas. Renovar acabados no tiene nada que ver con abrir el salón a la cocina, que implica estructura y licencia. Lo vemos en una visita sin compromiso y te damos un presupuesto detallado partida por partida.

En pisos de pocos metros, casi siempre: se gana luz y sensación de amplitud de forma inmediata. Si cocináis a diario con guisos fuertes o el salón hace también de zona de trabajo, quizá compense mantenerlos separados o buscar una solución intermedia con paneles correderos de vidrio.

Solo si no es un muro de carga. Si lo es, no significa que sea imposible: se puede abrir un hueco con un dintel reforzado, pero requiere cálculo estructural, proyecto técnico y licencia de obra mayor. En la visita comprobamos qué tipo de pared tienes antes de proponerte nada.

Una renovación de acabados (suelo, alisado, pintura e iluminación) se resuelve en una o dos semanas. Si hay que abrir tabiques y rehacer instalaciones, el plazo se va a tres o cuatro semanas. En el presupuesto te damos fechas concretas de inicio y entrega.

En muchos casos sí: laminados y algunos porcelánicos finos se instalan sobre el pavimento existente, lo que evita escombros y acorta la obra. Hay que comprobar que el suelo actual esté firme y valorar el pequeño recrecido de altura en las puertas.

Sí, y es una de las decisiones que más unifican una vivienda. Si el resto de estancias ya tiene un suelo que te gusta, buscamos la referencia o una compatible; si vamos a cambiarlo todo, elegimos un pavimento continuo para toda la casa y desaparecen los cambios de nivel.

Sí: librerías, muebles de televisión, bancadas bajo ventana y armarios que aprovechan huecos irregulares. Es donde más se nota la diferencia entre una reforma pensada y un salón amueblado con lo que se encontró en la tienda.

Si solo cambias acabados, suelo, pintura e iluminación, normalmente basta con una comunicación previa de obra menor. Si se tocan tabiques, y especialmente si son de carga, hará falta licencia de obra mayor con proyecto técnico. Te orientamos sobre qué necesita tu caso.