ADIÓS A LAS GOTERAS

Cuanto antes, mejor

¿Tu terraza está filtrando agua?

Una mancha de humedad en el techo del vecino, pintura que se abomba, goteras que aparecen días después de llover: son los avisos típicos de una impermeabilización agotada. Y conviene hacerles caso pronto, porque el agua nunca se queda quieta; lo que hoy es una mancha mañana es un desprendimiento, una armadura oxidada o un problema con la comunidad de vecinos. En Alicante, además, el patrón de lluvias no perdona: meses de sol intenso que castigan los materiales y, de golpe, un episodio torrencial que pone a prueba cada junta. Impermeabilizar a tiempo es la obra más barata de todas las que evita.

Cada soporte, su sistema

Qué impermeabilizamos

Trabajamos cualquier superficie expuesta al agua, en viviendas particulares y también en edificios y comunidades.

Terrazas transitables

Terrazas que se usan a diario, impermeabilizadas sin renunciar al pavimento: membranas bajo baldosa o sistemas transitables vistos.

Azoteas

Cubiertas planas de vivienda, con o sin uso, donde una buena impermeabilización marca la diferencia en cada episodio de lluvia.

Cubiertas de edificios y comunidades

Actuaciones completas en cubiertas comunitarias, coordinadas con la comunidad de propietarios y su calendario.

Fachadas y medianeras

Tratamientos hidrófugos y revestimientos que frenan el agua de lluvia en paramentos verticales y medianeras expuestas.

Balcones y galerías

Pequeñas superficies que dan grandes goteras: vuelos, balcones y galerías con encuentros y desagües bien resueltos.

Aislamiento térmico exterior (SATE)

Sistema que envuelve la fachada con aislamiento y acabado continuo: protege del agua y reduce la factura de climatización.

La duda de siempre

¿Sin levantar el suelo o levantando el pavimento?

Hay dos caminos para impermeabilizar una terraza y ninguno es mejor en abstracto: depende del estado del soporte y de dónde esté el fallo. Esta es la comparación honesta.

Sin levantar el suelo

Membrana continua aplicada sobre el pavimento actual.

  • Cuándo se usa Si el soporte está firme y el fallo es superficial.
  • Qué implica Limpieza, tratamiento de juntas y aplicación de membrana líquida.
  • Plazo Pocos días, con secados entre capas.
  • Escombros y molestias Mínimos: no se pica ni se retira el pavimento.
  • Límite No corrige pendientes mal hechas ni soportes dañados.
Levantando el pavimento

Se retira el solado y se rehace el paquete completo.

  • Cuándo se usa Con filtraciones antiguas, soporte dañado o pendientes mal resueltas.
  • Qué implica Demolición del solado, lámina nueva, formación de pendientes y pavimento.
  • Plazo Una o dos semanas según los metros.
  • Escombros y molestias Hay obra: picado, retirada a punto limpio y solado nuevo.
  • Ventaja Resuelve el problema de raíz y estrena terraza completa.

¿No sabes cuál necesita tu terraza? Lo primero es diagnosticar por dónde entra el agua; lo comprobamos en la visita y te lo decimos con claridad, sin compromiso.

Sin dogmas de material

¿Qué sistema de impermeabilización es mejor?

La pregunta del millón tiene una respuesta incómoda: depende del soporte y del uso. El poliuretano líquido crea una membrana continua y sin juntas, ideal para terrazas con muchos encuentros y desagües; las láminas asfálticas son el clásico fiable para azoteas y obra nueva; el EPDM destaca por su elasticidad y su resistencia al sol; y la poliurea, aplicada en caliente, ofrece un acabado extremadamente resistente para superficies muy castigadas. Trabajamos con todos ellos precisamente para no venderte el material que nos conviene, sino el que le conviene a tu terraza; esa es la diferencia entre aplicar un producto y resolver un problema.

Presupuesto a medida

¿Cuánto cuesta impermeabilizar una terraza?

El precio se calcula por metro cuadrado, pero cada cubierta tiene su historia. Esto es lo que más influye:

Por eso no publicamos tarifas cerradas: cada cubierta es distinta y preferimos verla antes de dar una cifra. Escríbenos o llámanos y concertamos una visita sin compromiso, con presupuesto detallado partida por partida y sin coste.

Cómo trabajamos

Nuestro proceso de impermeabilización

Impermeabilizar no es aplicar un producto: es resolver un problema de agua. Así trabajamos de principio a fin.

01

Inspección y diagnóstico

Localizamos el origen real de la filtración: juntas, encuentros, desagües o soporte. Sin diagnóstico no hay presupuesto serio. Sin compromiso y sin coste.

02

Propuesta y presupuesto detallado

Te proponemos el sistema adecuado para tu soporte y tu uso, con el presupuesto por metro cuadrado desglosado partida por partida.

03

Ejecución por capas

Preparamos el soporte, tratamos juntas y encuentros y aplicamos el sistema respetando espesores y tiempos de secado entre capas.

04

Prueba de estanqueidad y entrega

Comprobamos con agua que la superficie es estanca antes de dar el trabajo por terminado, y te explicamos el mantenimiento mínimo para que dure años.

Antes y después de impermeabilizaciones

Así se ve el cambio en una impermeabilización. Estos ejemplos ilustran el tipo de resultado que conseguimos; cuando tengamos fotos de vuestras obras, las añadiremos aquí.

Preguntas frecuentes sobre impermeabilización

Resolvemos las dudas más habituales sobre goteras, terrazas y cubiertas. Si te queda alguna, escríbenos y te ayudamos sin compromiso.

No hay un sistema mejor en abstracto: depende del soporte, del uso y del estado de la terraza. El poliuretano líquido es ideal para superficies con muchos encuentros; las láminas asfálticas son el clásico fiable en azoteas; el EPDM aguanta muy bien el sol; y la poliurea es la opción más resistente para superficies castigadas. En la visita vemos tu caso y te recomendamos el que conviene.

La mejor manera empieza antes del material: diagnosticar por dónde entra el agua, reparar el soporte, tratar juntas y encuentros, aplicar el sistema en las capas y espesores correctos, y comprobar la estanqueidad al terminar. La mayoría de las impermeabilizaciones que fallan no fallan por el producto, sino por saltarse alguno de esos pasos.

Depende del sistema elegido, del estado del soporte y de si la terraza es transitable, así que una misma superficie puede tener presupuestos muy distintos. No publicamos tarifas cerradas: vemos tu terraza en una visita sin compromiso y te damos un presupuesto por metro cuadrado, detallado y desglosado.

Sí, siempre que el soporte esté firme y el fallo sea superficial: se limpia, se tratan las juntas y se aplica una membrana líquida continua sobre el pavimento actual. Si hay filtraciones antiguas, el soporte está dañado o las pendientes están mal resueltas, lo honesto es levantar y rehacer; cubrir un fallo solo lo esconde una temporada.

Bien ejecutada y con un mantenimiento mínimo, una impermeabilización suele durar entre diez y veinticinco años según el sistema, la exposición al sol y el uso de la terraza. Lo que más acorta su vida son los fallos de aplicación y los encuentros mal rematados; por eso comprobamos la estanqueidad antes de entregar.

Sí. Impermeabilizamos cubiertas y fachadas de edificios completos, coordinándonos con el administrador y la comunidad para planificar los trabajos, y entregamos el presupuesto desglosado para que pueda aprobarse en junta con claridad.

El SATE (sistema de aislamiento térmico exterior) envuelve la fachada con planchas aislantes y un revestimiento continuo. Además de reducir la factura de climatización, protege el muro del agua de lluvia, así que resuelve a la vez dos problemas habituales de las fachadas antiguas: el frío-calor y las humedades.

Es la pregunta clave, porque el agua viaja: la mancha casi nunca está justo debajo del fallo. Revisamos juntas, encuentros, desagües y el estado general de la superficie para localizar el origen antes de proponer nada; reparar donde no toca es la forma más rápida de pagar dos veces.